El hotel más peligroso del mundo no se encuentra en una zona de guerra ni en una ciudad violenta, sino en medio del océano Atlántico. Al pensar en un hotel, muchos imaginan comodidad, lujo, servicios y seguridad. Pero existe un lugar que desafía esa noción convencional: un alojamiento suspendido sobre el mar que mezcla aislamiento, fragilidad estructural y elementos naturales hostiles. Ese lugar es la Frying Pan Tower, también conocida como la “Torre del Sartén”, bautizada por algunos medios como el “hotel más peligroso del mundo”.
Convertida originalmente en un faro en la década de 1960, la Frying Pan Tower está situada a 32 millas náuticas de la costa de Carolina del Norte, Estados Unidos, en el Atlántico. Hoy funciona como hotel extremo, con apenas ocho habitaciones simples y la constante exposición a tormentas, corrosión marina e imposibilidad de acceso terrestre convencional.
