Esta planta se puede cultivar en la tierra directo en el jardín, o bien en una maceta. Si eliges la segunda opción es importante que sepas que el recipiente debe tener al menos 50 centímetros de profundidad, pues la raíz necesita espacio para crecer.
Tienes que cuidar que la tierra en la que la plantes tenga bastante drenaje para evitar encharcamientos. El exceso de agua podría pudrir la planta. Para evitar esto, es recomendable colocar grava en la base de la maceta.
Es importante que agregues hummus de lombriz en la tierra de tu sábila o aloe vera en primavera, también lo puedes hacer para transplantarla.
Sol, ¿sí o no?
Aunque la sábila soporta estar mucho tiempo bajo los rayos del sol no es lo recomendable, pues las hojas se pueden quemar. Así que su exposición al sol debe hacerse con moderación.
El aloe vera no soporta temperaturas inferiores a los 10 grados centígrados, lo ideal es que esté entre los 17 y 27 grados.
Beneficios para la salud del aloe vera o sábila
Como ya te habíamos adelantado, está comprobado científicamente que la sábila o aloe vera proporciona diversos beneficios para la salud.
El aloe vera puede aplicarse por vía tópica, es decir, a través de la piel o consumirse de forma oral. La sábila ha demostrado ser útil en el tratamiento de acné, quemaduras e intoxicación cutánea.
Estudios citados por el Instituto Nacional de la Salud de Estados Unidos señalan que el uso tópico de aloe también ayuda a las personas con herpes simple, liquen plano o psoriasis. Cuando se utiliza de forma tomada, la sábila alivia los síntomas del síndrome del intestino irritable y los de la colitis ulcerosa.
